¿Cómo saber aprovechar la oportunidad que se presenta?

oportunidad

Cuando se presenta una oportunidad cualquiera, llámese en el trabajo, en el hogar, en los estudios, en la profesión, como en la trascendencia de la vida, podemos estar debidamente preparados o no estarlo y a pesar de tener la oportunidad, no podemos acceder a ella. Por no estar listos.

Para cualquier acción se requiere de un entrenamiento, de una preparación, y de acuerdo a ello saber actuar considerando la circunstancia a partir de la que hemos aprendido y lo que sabemos.

Para estar preparados para las oportunidades que vendrán debemos:

1.- Tener clara la finalidad de la Vida.– La finalidad nos permite aprovechar el tiempo. Si sabemos lo que queremos entonces sabemos establecer prioridades.

Es importante considerar que la vida no sólo está compuesta de profesiones, distracciones, capacitaciones, riquezas, adquisiciones. Debe haber algo más que el simple consumo. El descubrir ello ya es trascender en la vida. ¿Hay algo más? Pues sí, y es una vida más profunda, más abierta, más humana. Consideremos que una cosa es un medio (profesión, trabajo, dinero, etc.) y otra cosa es un fin (¿para qué vivimos?)

No confundir los medios con los fines. Tener claro esto es el inicio para lograr un sentido en la vida.

2.- Conocerse a sí mismo.- Con criterio valiente. No solamente es conocer el tipo de personalidad que tenemos para saber con qué contamos, sino también conocer cuáles son nuestras fortalezas y debilidades.

Hoy está en boga el FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas). Es interesante ver cómo hoy volvemos a las eternas enseñanzas que provienen del pasado. Ya los filósofos estoicos del antiguo imperio Romano nos hablaban que el individuo que ha logrado el dominio de sí mismo y de sus circunstancias es aquel que sabe con claridad cuáles son las cosas que dependen de uno mismo(fortalezas y debilidades) y cuáles no( oportunidades y amenazas). Para conocerse a sí mismo no hay mejor herramienta que la Filosofía.

200470275-0013.- La conciencia del tiempo presente.- El conocimiento de sí mismo nos lleva naturalmente al dominio de sí mismo. Dominar es poner de manifiesto un Poder. De allí que el Poder sobre sí mismos, el gobierno de sí mismo, nos lleva a tener poder sobre el Tiempo.

En la plena conciencia de lo que estamos haciendo, en la plena conciencia del tiempo presente está la oportunidad. La oportunidad de hoy, tal vez mañana ya no lo sea. El dejar pasar el tiempo es una manera de perder oportunidad. Hay que aprovechar el tiempo. Como decían los romanos: Carpe diem.

4.- Dar el exacto valor a las cosas.- Teniendo clara la finalidad y el necesario conocimiento de sí mismo, es más sencillo otorgar el valor que corresponde a cada cosa o situación, incluyendo las personas.

Es una cuestión de prioridades y de acuerdo a ello actuar convenientemente. También es importante el saber medirnos y valorarnos correctamente. Gracias a ello se busca un equilibrio en todo sentido: en nuestro mundo físico, emocional, mental y espiritual.

5.- Necesidad de la Experiencia.– En nuestra vida acumulamos muchas vivencias, pero no todas ellas resultan en conformar LA EXPERIENCIA. Precisamente por ello es que se vuelven a cometer los mismos errores. El que logra Experiencia ha sido consciente en todo momento, ha aprendido en todo momento y lugar. Tiene una vocación natural para aprender… y para enseñar.

Con lo atesorado se aventura a mejorar lo que se puede mejorar, en corregir lo que se puede corregir, en desechar lo que se debe desechar; en fin, es experiencia como sabiduría.

Básicamente lo mencionado es lo que necesitamos para estar debidamente preparados ante la presencia sorpresiva de una oportunidad.

Fuente: Libro de Colección “El arte de Ver las Oportunidades” – Jorge Luis Preciado

CORTESÍA CURSO INTELIGENCIA EMOCIONAL.

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